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AGENDA 21
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Plan de Aplicación de las Decisiones de la Cumbre Mundial
sobre el Desarrollo Sostenible |
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CAPITULO
III. Modificación de las modalidades insostenibles de consumo y producción |
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14. Para lograr el desarrollo sostenible a nivel mundial es indispensable introducir
cambios fundamentales en la forma en que producen y consumen las sociedades. Todos los
países deben promover modalidades sostenibles de consumo y producción; los países
desarrollados deben tomar la iniciativa al respecto y todos los países deben beneficiarse
de ese proceso, teniendo en cuenta los Pprincipios de Río, incluido, entre otros, el de
la responsabilidad común pero diferenciada (principio 7 de la Declaración de Río sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo). Los gobiernos y las organizaciones internacionales
competentes, el sector privado y todos los grupos principales deben desempeñar un papel
activo con miras a modificar las modalidades insostenibles de consumo y producción. Ello
entrañaría la adopción, en todos los niveles, de las medidas que se exponen a
continuación.
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15. Alentar y promover la elaboración de un conjunto de programas de
10 años de duración en apoyo de las iniciativas nacionales y regionales para acelerar el
cambio hacia modalidades de consumo y la producción sostenibles con objeto de promover el
desarrollo económico y social dentro de los límites de la capacidad de sustentación de
los ecosistemas. Con ese fin se aumentaría la eficiencia y sostenibilidad de la
utilización de los recursos y los procesos de producción y se reduciría la degradación
de los recursos, la contaminación y los desechos con miras a desvincular el crecimiento
económico y la degradación del medio ambiente. Todos los países deberían colaborar
los países desarrollados deberían tomar la iniciativa al respecto teniendo
en cuenta las necesidades y la capacidad de desarrollo de los países en desarrollo,
movilizando asistencia financiera y técnica de todas las fuentes para esos países y
ayuda para el fortalecimiento de su capacidad. Ello requeriría la adopción de las
siguientes medidas, en todos los niveles, para:
a) Determinar actividades, instrumentos, medidas y mecanismos de vigilancia y
evaluación concretos, incluso, cuando corresponda, análisis del ciclo vital e
indicadores nacionales para medir los progresos que se hagan, teniendo en cuenta que los
criterios aplicados por algunos países pueden no ser apropiados para otros o generar
costos económicos y sociales no justificados para algunos, en particular para los países
en desarrollo;
b) Aprobar y poner en práctica políticas y medidas destinadas a promover
modalidades sostenibles de producción y consumo, aplicando, entre otras cosas, el
criterio de que quien contamina paga, que se define en el principio 16 de la Declaración
de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo;
c) Elaborar políticas de producción y consumo para mejorar los productos y
servicios que se prestan y reducir al mismo tiempo las consecuencias para el medio
ambiente y la salud, utilizando, cuando proceda, criterios científicos como, por ejemplo,
el análisis en el ciclo vital;
d) Elaborar programas para sensibilizar al público acerca de la importancia de las
modalidades sostenibles de producción y consumo, en particular a los jóvenes y los
sectores pertinentes de la sociedad en todos los países, especialmente en los
desarrollados, mediante, entre otras cosas, la educación, la información pública, la
información para el consumidor, la publicidad y otras vías, teniendo en cuenta los
valores culturales locales, nacionales y regionales;
e) Elaborar y aprobar, cuando corresponda, con carácter voluntario, medios
eficaces, transparentes, verificables, no discriminatorios y que no causen confusión,
para informar a los consumidores sobre modalidades sostenibles de consumo y producción,
incluso sobre aspectos relacionados con la salud humana y la seguridad. Esos medios de
información no deben utilizarse como obstáculos encubiertos al comercio
f) En los casos en que se llegue a un acuerdo mutuo aumentar, la eficiencia
ecológica, con apoyo financiero de todas las fuentes, con miras al fortalecimiento de la
capacidad, la transferencia de tecnología y el intercambio de tecnología con los países
en desarrollo y los países con economías en transición, en cooperación con las
organizaciones internacionales competentes.
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16. Aumentar las inversiones en métodos de producción menos
contaminantes y medidas de eficiencia ecológica en todos los países mediante, entre
otras cosas, incentivos y planes, y políticas de apoyo encaminados a establecer marcos
normativos, financieros y jurídicos adecuados. Ello entrañaría la adopción, en todos
los planos, de medidas encaminadas a:
a) Establecer programas y centros de producción en que se
utilicen métodos menos contaminantes, así como métodos de producción más eficientes,
y prestarles apoyo, entre otras cosas, proporcionando incentivos y ayuda para el
fortalecimiento de la capacidad a fin de que las empresas, en especial las pequeñas y
medianas de los países en desarrollo, puedan aumentar su productividad y promover el
desarrollo sostenible;
b) Proporcionar incentivos para inversiones en técnicas de producción menos
contaminantes y medidas de eficiencia ecológica en todos los países, por ejemplo,
préstamos de financiación pública, capital de riesgo, asistencia técnica y programas
de capacitación para empresas pequeñas y medianas, evitando al mismo tiempo medidas que
distorsionen el comercio y no se ajusten a las normas de la Organización Mundial del
Comercio;
c) Recoger y divulgar información sobre métodos de producción menos
contaminantes, medidas de eficiencia ecológica y ordenación ambiental, que sean eficaces
en función de los costos y promover el intercambio de prácticas óptimas y conocimientos
especializados sobre tecnologías ecológicamente racionales entre las instituciones
públicas y las privadas;
d) Proporcionar a las empresas pequeñas y medianas programas de capacitación en
el uso de tecnologías de la información y las comunicaciones.
g) Aprovechar y utilizar las infraestructuras y las fuentes de energía locales
para diversos usos a ese nivel y promover la participación de las comunidades rurales,
incluidos los grupos locales previstos en el Programa 21, con el apoyo de la comunidad
internacional, en el desarrollo y utilización de tecnologías para explotación de
fuentes de energía renovables a fin de encontrar soluciones sencillas para atender las
necesidades energéticas cotidianas de la población local;
h) Establecer programas nacionales de aumento de la eficiencia energética,
acelerando, cuando corresponda, y con el apoyo necesario de la comunidad internacional, la
difusión de tecnologías apropiadas para ese fin;
i) Agilizar el desarrollo, la difusión y el despliegue de tecnologías menos
contaminantes y de costo accesible para aumentar la eficiencia energética y la
conservación de energía y promover la transferencia de esas tecnologías, en particular
a los países en desarrollo, en condiciones favorables e incluso concesionarias y
preferenciales convenidas de común acuerdo;
j) Recomendar que, en sus políticas, las instituciones financieras internacionales
y otros organismos apoyen a los países en desarrollo y a los países de economía en
transición en sus esfuerzos por crear marcos normativos y regulatorios que establezcan un
mejor equilibrio entre las fuentes de energía renovables, la eficiencia energética, las
tecnologías de avanzada, incluidas las tecnologías más modernas y menos contaminantes
para la utilización de los combustibles fósiles y los sistemas energéticos
centralizados, distribuidos y descentralizados;
k) Promover la intensificación de las actividades de investigación y desarrollo
en el campo de la tecnología energética, como las fuentes de energía renovables, la
eficiencia energética y las tecnologías de avanzada, incluidas las tecnologías más
modernas y menos contaminantes para la utilización de los combustibles fósiles, tanto en
el plano nacional como en el marco de la colaboración internacional; fortalecer las
actividades de las instituciones y los centros nacionales y regionales de investigación y
desarrollo en lo que respecta a un suministro de energía para el desarrollo sostenible
que sea fiable, de costo accesible, económicamente viable, socialmente aceptable y
ecológicamente racional;
l) Promover los contactos entre los centros especializados sobre cuestiones
relativas a la energía para el desarrollo sostenible, incluidas las redes regionales,
estableciendo vínculos entre los centros que se ocupan de la tecnología de
aprovechamiento de la energía para el desarrollo sostenible y que pudieran apoyar y
promover las actividades de fortalecimiento de la capacidad y de transferencia de
tecnología, particularmente de países en desarrollo, y servir como centros de
información;
m) Promover la educación para proporcionar tanto a los hombres como a las mujeres
información sobre las fuentes de energía y las tecnologías disponibles;
n) Utilizar instrumentos y mecanismos financieros, en particular el Fondo para el
Medio Ambiente Mundial, de conformidad con su mandato, a fin de proporcionar a los países
en desarrollo, en particular los menos adelantados y los pequeños Estados insulares en
desarrollo, recursos financieros para atender sus necesidades en materia de capacitación,
conocimientos técnicos y fortalecimiento de sus instituciones nacionales en lo relativo a
un suministro de energía fiable, de costo accesible, económicamente viable, socialmente
aceptable y ecológicamente racional, incluido el fomento de la eficiencia energética y
la conservación de energía, las fuentes de energía renovables y las tecnologías de
avanzada, incluidas las tecnologías más modernas y menos contaminantes para la
utilización de combustibles fósiles;
o) Apoyar las medidas encaminadas a mejorar el funcionamiento de los mercados de
recursos energéticos, aumentar su transparencia e incrementar la información al
respecto, tanto en lo relativo a la oferta como a la demanda, a fin de lograr una mayor
estabilidad y previsibilidad y de garantizar que el consumidor tenga acceso a servicios de
energía fiables, de costo accesible, económicamente viables, socialmente aceptables y
ecológicamente racionales;
p) Promover políticas encaminadas a reducir las distorsiones del mercado para
crear sistemas energéticos compatibles con el desarrollo sostenible mejorarían las
señales del mercado y se eliminarían esas distorsiones e incluso se reestructurarían
los sistemas tributarios y se eliminarían gradualmente los subsidios perjudiciales, si
los hubiera, para tener en cuenta sus efectos en el medio ambiente; esas políticas
deberían tener plenamente en cuenta las necesidades y condiciones particulares de los
países en desarrollo a fin de reducir al mínimo los posibles efectos adversos en su
desarrollo;
q) Adoptar medidas, cuando corresponda, para eliminar gradualmente los subsidios en
este sector que inhiben el desarrollo sostenible, teniendo plenamente en cuenta las
condiciones propias de cada país y sus diferentes niveles de desarrollo, y considerando
sus efectos adversos, sobre todo en los países en desarrollo;
r) Se alienta a los gobiernos a que mejoren el funcionamiento de los mercados
nacionales de recursos energéticos a fin de que favorezcan el desarrollo sostenible,
eliminen los obstáculos al comercio y mejoren el acceso a esos mercados, teniendo
plenamente en cuenta que los países son quienes deben decidir esas medidas y que se debe
tomar en consideración las características, la capacidad y el nivel de desarrollo de
cada uno, tal como figuren en las estrategias nacionales de desarrollo sostenible, si las
hay;
s) Fortalecer las instituciones o los mecanismos nacionales y regionales en materia
de energía con el fin de aumentar la cooperación regional e internacional en el sector
de la energía para el desarrollo sostenible, en particular para ayudar a los países en
desarrollo a prestar a todos los sectores de su población servicios energéticos fiables,
de costo accesible, económicamente viables, socialmente aceptables y ecológicamente
racionales;
t) Se insta a los países a que formulen y apliquen medidas como las recomendadas
en el noveno período de sesiones de la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible, incluso
mediante asociaciones entre el sector público y el sector privado, teniendo en cuenta
circunstancias de cada uno y sobre la base de la experiencia adquirida por los respectivos
gobiernos, las instituciones internacionales y las partes interesadas, así como las
empresas y la industria, en lo que se refiere al acceso a los recursos energéticos,
incluidas las fuentes de energía renovables, la eficiencia energética y las tecnologías
de avanzada, como las tecnologías mejoradas y menos contaminantes para la utilización de
los combustibles fósiles;
u) Promover la cooperación entre las instituciones y los órganos internacionales
y regionales que se ocupan de distintos aspectos de la energía para el desarrollo
sostenible, según sus respectivos mandatos, teniendo en cuenta lo dispuesto en el
apartado h) del párrafo 46 del Plan para la ulterior ejecución del Programa 21, y
reforzando, según corresponda, las actividades regionales y nacionales de promoción de
la educación y el fortalecimiento de la capacidad en lo que respecta a la energía para
el desarrollo sostenible;
v) Fortalecer y facilitar, según corresponda, los acuerdos de cooperación
regional para promover el comercio transfronterizo de recursos energéticos, incluida la
interconexión de redes de distribución de electricidad y los oleoductos y gasoductos
w) Fortalecer los foros para el diálogo entre los productores y los consumidores
de energía en los planos regional, nacional e internacional y, cuando proceda,
facilitarlo
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.21.
Promover un enfoque integrado de la formulación de políticas para los servicios y
sistemas de transporte en los planos nacional, regional y local con miras a promover el
desarrollo sostenible, incluidas las políticas y la planificación relativas al uso de la
tierra, la infraestructura, los sistemas de transporte público y las redes de
distribución de mercancías, con miras a proporcionar servicios de transporte seguros, de
costo accesible y eficientes, utilizar con eficiencia la energía, reducir la
contaminación, la congestión y los efectos perjudiciales para la salud y limitar el
crecimiento desordenado de las ciudades, teniendo en cuenta las prioridades y
circunstancias nacionales. Ello entrañaría la adopción, en todos los planos, de medidas
encaminadas a:
a) Aplicar estrategias de transporte orientadas al desarrollo sostenible, que tengan
en cuenta las condiciones existentes a nivel regional, nacional y local a fin de mejorar
la accesibilidad económica, la eficiencia y la comodidad del transporte, así como la
calidad del aire y la salud pública en las zonas urbanas, y de reducir las emisiones de
gases de efecto invernadero, incluso mediante el desarrollo de tecnologías del transporte
automotor más racionales desde el punto de vista ecológico, de costo accesible y
socialmente aceptables;
b) Promover la inversión y las asociaciones para el desarrollo de sistemas de
transporte y de modalidades múltiples, incluidos los sistemas de transporte público, que
sean eficientes desde el punto de vista energético, y para el mejoramiento de los
sistemas de transporte de las zonas rurales, y prestar asistencia técnica y financiera a
los países en desarrollo y a los países con economías en transición.
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22.
Evitar la producción de desechos o reducirla al mínimo y aumentar al máximo la
reutilización, el reciclado y el empleo de materiales alternativos inocuos para el medio
ambiente, con la participación de las autoridades gubernamentales y de todos los
interesados, con objeto de reducir al mínimo los efectos adversos para el medio ambiente
y aumentar el rendimiento de los recursos, y prestar asistencia financiera, técnica y de
otra índole con ese fin a los países en desarrollo. Ello entrañaría la adopción, en
todos los planos, de medidas encaminadas a:
a) Establecer sistemas de gestión de desechos que asignen la más alta prioridad a
prevenir o reducir al mínimo la generación de desechos y a reutilizarlos y reciclarlos,
así como instalaciones para la eliminación ecológicamente racional de los desechos;
idear tecnologías para aprovechar la energía de los desechos; promover iniciativas para
el reciclado de desechos en pequeña escala que faciliten la gestión de los desechos
urbanos y rurales y ofrezcan oportunidades de generar ingresos, y obtener apoyo
internacional para los países en desarrollo a este respecto;
b) Fomentar la prevención y la reducción al mínimo de la generación de desechos
alentando la producción de bienes de consumo reutilizables y de productos biodegradables
y estableciendo la infraestructura necesaria.
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23. Reafirmar el compromiso, asumido en el Programa 21 de utilizar de
manera racional los productos químicos durante su período de actividad y los desechos
peligrosos con el fin de contribuir al desarrollo sostenible y proteger la salud humana y
el medio ambiente, y, en particular de lograr que para 2020 los productos químicos se
utilicen y produzcan siguiendo procedimientos científicos transparentes de evaluación de
los riesgos y procedimientos científicos de gestión de los riesgos, teniendo en cuenta
el principio de precaución enunciado en el principio 15 de la Declaración de Río sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo, de manera que se reduzcan al mínimo los efectos
adversos de importancia que puedan tener en la salud humana y el medio ambiente, y apoyar
a los países en desarrollo proporcionándoles asistencia técnica y financiera, a fin de
fortalecer su capacidad para la gestión racional de los productos químicos y los
desechos peligrosos:
a) Promover la ratificación y aplicación de los instrumentos
internacionales sobre productos químicos y desechos peligrosos, como el Convenio de
Rotterdam para la aplicación del procedimiento de consentimiento fundamentado previo a
ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional para
que pueda entrar en vigor a más tardar en 2003, y el Convenio de Estocolmo sobre
contaminantes orgánicos persistentes para que pueda entrar en vigor a más tardar en
2004, y alentar y mejorar la coordinación, así como prestar apoyo a los países en
desarrollo en la aplicación de estos convenios;
b) Elaborar antes de 2005 un enfoque estratégico de la gestión internacional de
los productos químicos basado en la Declaración de Bahía y las Prioridades para la
Acción más allá del 2000 del Foro Intergubernamental sobre Seguridad Química e instar
al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Foro Intergubernamental,
otras organizaciones internacionales que se ocupan de la gestión de los productos
químicos y otras organizaciones internacionales y agentes competentes a que cooperen
estrechamente en ese ámbito, cuando corresponda;
c) Alentar a los países a que apliquen lo antes posible el nuevo sistema de
clasificación y etiquetado de productos químicos armonizado a nivel mundial para que
entre plenamente en funcionamiento a más tardar en 2008;
d) Fomentar asociaciones de colaboración para promover actividades encaminadas a
mejorar la gestión ecológicamente racional de los productos químicos y los desechos
peligrosos, aplicar los acuerdos multilaterales en materia de medio ambiente, divulgar
información sobre cuestiones relacionadas con los productos químicos y los desechos
peligrosos y promover la reunión y utilización de datos científicos adicionales;
e) Promover iniciativas encaminadas a prevenir el tráfico ilícito internacional
de productos químicos peligrosos y desechos peligrosos y prevenir los daños que pudieran
provocar el movimiento transfronterizo y la eliminación de desechos peligrosos, de forma
acorde con las obligaciones derivadas de los instrumentos internacionales pertinentes,
como el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los
desechos peligrosos y su eliminación;
f) Alentar la elaboración de datos coherentes e integrados sobre productos
químicos, por ejemplo, por medio de registros nacionales sobre emisiones y transferencias
de contaminantes;
g) Promover la reducción de los riesgos que plantean los metales pesados que son
perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente, incluso mediante un examen de los
estudios sobre el tema, como la evaluación general del mercurio y sus compuestos llevada
a cabo por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. |
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